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4 de diciembre de 2012

Hernia Discal

Artículo revisado y ampliado a 4.jun.2016

Me siento en la obligación de escribir sobre esta patología por varios motivos. En primer lugar, por lo asiduo que es el padecer este tipo de lesión; en segundo lugar, porque a no ser de la intervención quirúrgica, no hay información médica de diferentes, o al menos, algunos de los tratamientos conservadores que existen científicamente probados en su solución de lesión, como es el caso de la osteopatía. Una vez más, el osteópata interviene advirtiendo de la lesión producida, cuando se nos pone en conocimiento el caso, y por otro lado, recomendando el tipo de tratamiento que debe recibir la persona que nos consulta. 

El neurocirujano es un asiduo en las recomendaciones de los tratamientos osteopáticos por varios motivos. El primero de ellos porque la intervención quirúrgica no siempre da los frutos deseados, incluso en algunos casos agrava la situación por un diagnóstico incompleto o errado.
"Cuando me diagnosticaron una hernia lumbar entre la L5-S1, (quinta vértebra lumbar y primera del sacro, justo donde la espalda pierde su casto nombre), pensé que no podría volver a llevar una vida activa. Me equivocaba. He vuelto a hacer deporte con naturalidad, sigo entrenando, esquiando y realizando una vida completamente normal".

Esta es la experiencia personal de alguien que sufrió una hernia discal y que sin saber qué hacer, después de recuperar la normalidad, quiso escribir su experiencia como paciente en su propia web. 

Según el portal "tu espalda sana":
La hernia discal o hernia de disco es una de las causas más frecuentes del dolor de espalda crónico. La hernia se produce por el deterioro de un disco intervertebral. Al degenerarse, el disco puede comprimir la médula espinal o una raíz nerviosa, provocando dolor. 
El dolor causado por una hernia puede extenderse desde la espalda hacia las piernas o a los brazos, dependiendo de qué disco lumbar o cervical se encuentra afectado.
Según Charnley, (John Charnley nació en Bury, Lancashire, después de destacarse en las asignaturas relacionadas con la ciencia en la Bury Grammar School, decidió estudiar medicina. Realizó estudios previos a la universidad en 1929, y finalmente se graduó en 1935 en Medicina, Cirugía y Ciencia, (Anatomía y Fisiología). Charnley fue nombrado caballero en 1977), existen siete tipos de hernia discal:


Tipo I: Fractura de la placa cartilaginosa con rotura de anillo.
Tipo II: Edema y congestión discal.
Tipo III: Rotura postero-lateral del anillo y ligera protrusión del núcleo.
Tipo IV: Protrusión discal.
Tipo V: Fragmento discal separado.
Tipo VI: Hernia discal exteriorizada.
Tipo VII: Discartrosis.







Especialmente en los tipos VI y VII se crea una estenosis radicular, (presión sobre la médula espinal), llegando a crear fuertes dolores y parestesias que nos pueden llegar hasta el pie y tobillo, a veces, se queda en el glúteo o en el muslo por la mordida de los nervios piramidales y ciáticos.


¿Qué es la estenosis de canal raquídeo a nivel lumbar?


Consiste en un estrechamiento del canal raquídeo lumbar, (conducto vertical entre las vértebras, que contiene la médula espinal y las raíces nerviosas). Se produce por diversas causas, (de nacimiento, artrosis de la columna vertebral, síndrome de Down). Provoca síntomas como dolor lumbar, dolor en las piernas, dificultad para caminar, etc. La hernia discal lumbar es resultado de la degeneración y pérdida de las propiedades elásticas del disco intervertebral. Los discos son estructuras fibrosas a modo de cojines que existen entre cada dos vértebras y que amortiguan los movimientos de la columna vertebral. Diversas enfermedades o traumatismos, o simplemente la edad, provocan que dichos discos pierdan su elasticidad y puedan fragmentarse. Cuando todo o parte de este disco afectado se desplaza fuera de su lugar normal, puede comprimir estructuras nerviosas, (raíces nerviosas, médula espinal), y provocar síntomas como dolor lumbar irradiado a miembros inferiores, (ciática), sensación de acorchamiento, debilidad en las piernas o, muy raras veces, alteración en el control de la orina o de las heces. La artrosis de las articulaciones entre las vértebras produce a veces los mismos síntomas o muy similares. En ocasiones un mismo un paciente puede presentar al mismo tiempo hernia de disco y artrosis.


En el caso del cuello, el recorrido del dolor puede llegar a la punta de los dedos de las manos.

Otra explicación es la que nos da el Dr. Vicente Vanaclocha de la Clínica Neuros y jefe de neurocirugía del hospital general universitario de Valencia, sobre la estenosis del canal raquídeo a nivel cervical:

Con la edad los discos se deshidratan, pierden altura y protruyen hacia el canal espinal, reduciendo sus dimensiones. Esta pérdida de altura de los discos hace que el ligamento que une las vértebras por detrás o ligamento amarillo, reduzca su altura y se ensanche, lo cual contribuye a reducir el tamaño del canal espinal. También la hipertrofia de las carillas articulares, (pequeñas articulaciones que existen entre cada dos vértebras en la parte posterior de las mismas), contribuye a reducir las dimensiones del canal espinal. Estos cambios son comunes a partir de los 50 años de edad y determinan estenosis del canal espinal cervical.


La reducción de las dimensiones del canal espinal puede instaurarse de forma lenta o rápida, pero al final provoca compresión de la médula espinal o de alguna de sus raíces, alterando su funcionamiento. La estenosis de canal cervical es el estrechamiento del canal espinal a nivel cervical, mientras que la mielopatía cervical es la lesión medular a nivel cervical que determina ésta estenosis.

¿Cómo se produce una hernia discal?

Existe debate, pero lo más lógico es analizar cada caso. Según los cuadernos de medicina forense en su versión impresa, (ISSN 1135-7606), el origen de las hernias de disco son una cuestión todavía debatida que incluye factores genéticos, degenerativos, bioquímicos, traumáticos, y otros. Entre estas etiologías, la acreditación de un origen traumático constituye el principal problema médico-legal. En España, la hernia discal es considerada accidente laboral cuando se produce en el trabajo. Igualmente, los baremos de indemnización por daño corporal consecutivo a accidentes de circulación la contemplan como secuela. Ambas regulaciones admiten, por tanto, implícitamente, la posibilidad de un origen traumático.
Sin embargo, otras legislaciones, como la alemana, consideran que la causa de la hernia discal es degenerativa, y el eventual accidente marca únicamente el momento de la manifestación del daño. Bajo este enfoque, la alteración discal es siempre preexistente, actuando el traumatismo como un factor que hace dicho daño clínicamente evidente.

Lo que sí es cierto, que sea del tipo que sea, la hernia de disco no solamente se debe contemplar la vía de la cirugía; aquí expongo algunas de las técnicas utilizadas en neuro-cirugía:

Laminotomía

Consiste en llegar hasta la raíz nerviosa y la hernia discal abriendo el espacio que hay entre las láminas de dos vértebras yuxtapuestas. Al ampliar el agujero de conjunción, se descomprime la raíz nerviosa.

Discectomía

Consiste en extraer exclusivamente el material discal herniado, sin romper ni extraer el hueso vertebral. Los estudios científicos realizados demuestran que la discectomía es eficaz para el tratamiento quirúrgico de los casos de hernia discal que deban ser operados. Con frecuencia es preciso ampliar ligeramente el agujero de conjunción para acceder al material discal que se extrae en una discectomía, denominándose al procedimiento discectomía con laminotomía.

Microdiscectomía

Conceptualmente, es una discectomía que se realiza usando un microscopio, con una incisión y manipulación quirúrgica muy pequeña y, por lo tanto, un plazo de recuperación muy breve. Los estudios científicos realizados demuestran que la microdiscectomía es eficaz para el tratamiento quirúrgico de los casos de hernia discal que deban ser operados. En los casos que realmente deben ser operados, y cuando es técnicamente posible usar esta técnica, la microdiscectomía es el procedimiento de elección, pues obtiene unos resultados similares a los de la discectomía acortando el tiempo de recuperación y reduciendo los costes.

Laminectomía

Consiste en quitar toda la lámina de una vértebra, lo que también descomprime la raíz nerviosa. También se usa en casos de estenosis espinal, para descomprimir la médula. Los estudios realizados demuestran que obtiene peores resultados que la discectomía, la microdiscectomía o la laminotomía para el tratamiento de la hernia discal.

Artrodesis

Consiste en fijar dos vértebras. Se puede hacer colocando un injerto de hueso entre ambas vértebras ("artrodesis no instrumentada") o usando además unas placas metálicas para fijar ambos cuerpos vertebrales ("artrodesis instrumentada"). Se usa en los casos de espondilolistesis o escoliosis que hay que operar. A veces, también tras hacer una laminectomía, para evitar la inestabilidad de la vértebra cuya lámina se extrae. 


¿Y, cuándo hay que intervenir quirúrgicamente?

Según el mismo Dr. Vicente Vanaclocha:

Depende de las características personales del paciente, de su evolución clínica y del resultado de las pruebas diagnósticas realizadas. Se aplica cuando han fracasado los tratamientos conservadores, (reposo, medicamentos, rehabilitación, cambio de actividad laboral si es posible, etc.). En la mayor parte de los casos la intención de la cirugía es curativa. No obstante, en ocasiones sólo se puede estabilizar los síntomas y paliar en lo posible el dolor. Algunos de los pacientes que ya fueron intervenidos una vez, pueden requerir en el futuro, habitualmente años después, ser reintervenidos de otros niveles de la columna vertebral por progresión de la enfermedad. La intervención puede solucionar los problemas que acarrea la enfermedad de una forma mayor o menor, pero no hay forma de detener la progresión de la misma, que en principio se debe al proceso natural de envejecimiento.

Los estudios científicos realizados demuestran que, en los casos de hernia discal que deben ser operados, obtiene peores resultados en la discectomía, la microdiscectomía, la laminotomía o la laminectomía.

Por otra parte, antiguamente se usaba la artrodesis para el tratamiento de los casos de degeneración discal, puesto que se intuía que esa degeneración o la "inestabilidad" que causaba, eran los responsables del dolor. Sin embargo, los estudios realizados cuestionan esa interpretación intuitiva. De hecho, la eficacia de la artrodesis en esos casos es cuestionable. Hoy en día sólo se plantea la posibilidad de realizarla en aquellos casos de dolor lumbar en los que la sintomatología dura, (como mínimo), dos años pese a todos los tratamientos aplicados, si además no están disponibles otros tratamientos no quirúrgicos que han demostrado ser eficaces. Pese a que existe una notable presión comercial para usar artrodesis instrumentadas, (que conllevan la implantación de material caro), en vez de técnicas no instrumentadas. Los resultados de los estudios científicos realizados hacen más recomendables estas últimas.
Artrodesis lumbar
Artrodesis cervical

En 1997 operaron a mi madre de una hernia discal L5·S1, siendo la técnica que se utilizó en su caso una microdiscectomía. En pocos días estaba en casa y a la semana empecé a trabajar para su recuperación. 19 años después su normalidad sigue siendo absoluta, desde entonces.

¿Qué quiero decir con esto?

1. Es muy importante ayudar a una persona a recuperarse después de una intervención quirúrgica, estamos hablando de algo tan delicado como es una hernia discal, pero generalizo para cualquier intervención en quirófano;
2. Es totalmente conveniente que el neurocirujano evalúe correctamente la necesidad de intervenir o no, muchas de las intervenciones, (un 80% según la Organización Mundial de la Salud), no tienen éxito porque se intervienen en muchos casos antes de que haya hernia de disco, es decir, en el tiempo de la protrusión discal, (tipos I al V)

Nos dice Francisco Villarejo, autor del libro "Cirugía de la columna vertebral", y el Dr. Manuel Sánchez Vera, traumatólogo y cirujano ortopédico de la Clínica "La Luz", de Madrid, que muchos pacientes mejoran sin cirugía, con un tratamiento conservador. Pero, "cómo explicar a un paciente que está llorando de dolor, cuando los calmantes no funcionan, que es mejor que espere y no se opere?"

Y, ¿a qué tipo de tratamiento me puedo remitir?

Siempre según el Dr. Charnley, la hernia de

Tipo I: Analgésicos y reposo.
Tipo II: Analgésico, reposo y tracciones, (aquí empezamos a ver la osteopatía).
Tipo III y IV: Analgésicos, reposo, tracciones y manipulaciones osteopáticas.
Tipo V: Analgésicos, reposo, tracciones, manipulaciones osteopáticas, y aquí ya se contempla la cirugía.
Tipo VI: Analgésicos, reposo y cirugía.
Tipo VIIReposo; analgésico; manipulaciones osteopáticas.

Vemos pues, que el tratamiento conservador está indicado en, al menos, en 5 tipos de los 7.

Dentro de las tracciones y manipulaciones, son variables dependiendo de los

CASOS


CASO 1: (HERNIA CERVICAL) Voy a empezar con uno de los casos más complicados que nos podemos encontrar en un gabinete de osteopatía o en una consulta médica: Hernia discal C5·C6 y C6·C7. Especialmente esta última es espectacular, presento sus resonancias:




J.G.R.M., de 54 años de edad, con un cargo público de responsabilidad, el estrés es su medio de vida. Viene a consulta enviado por mi amigo, el Doctor Morales, para que le vea unas dolencias que viene aquejándose del cuello. Vemos sus resonancias, aquí os presento dos donde podemos apreciar en la primera de ellas cómo pisa por la parte posterior la médula, especialmente C6·C7, es la más baja de la marca amarilla. Y en la segunda, cómo se escapa su núcleo discal hacia el lateral derecho.
También se queja nuestro nuevo paciente de dolor en la parte alta de la espalda, a nivel dorsal... Le tengo que dar una noticia que los médicos no le han notificado... Tenemos lesión discal también en D2·D3; D3·D4; D4·D5. Lo he marcado en fucsia. Vamos con pruebas diagnósticas, hablamos del 27 de Noviembre de 2012. 

Nos encontramos con bloqueo al movimiento tanto en rotación de la cabeza como en inclinación, en el test de Maigne, 










En los test neurológicos encontramos una falta de respuesta a la percusión en su muñeca izquierda, falta de sensibilidad a la aguja en su antebrazo del mismo lado.








Así mismo, hacemos una extensión buscando algún tipo de lesión en la cintura escapular y pélvica y encontramos tensión al movimiento en la articulación sacro-iliaca, en su hemi-lado izquierdo.


Después de tener claro qué es lo que tenemos, vamos a plantear y aplicar cómo abordarlo. Me gusta plantearlo en el gabinete en cuanto tenemos el diagnóstico y también lo envío a través de e-mail para que todo quede escrito:
... Es por esto, que hasta que tu decisión, especialmente derivada por dolores, no sea la intervención quirúrgica, el mantenimiento para que haya una buena higiene estructural pasa por:
  • Quiromasaje, este es un tratamiento de sedación y oxigenación del aparato locomotor;
  • Tratamiento de tejido blando, (Masaje deportivo);
  • Movilización articular, (Osteopatía).
¿Qué conseguimos con esto?

  • Eliminar cualquier tipo de tensión que provoque el continuo desplazamiento del disco intervertebral a través de la ampliación de movimientos, especialmente musculares y articulares;
  • Renovar información neurológica por regulación del movimiento de líquido céfalo-raquídeo;
  • Falta de calcificación por la reabsorción de líquido sinovial en la articulación.
Duración del tratamiento:
Indefinido. Tanto pre como post-operatorio.
Lo que buscamos es dar calidad en cuanto a movimiento y dolor.

La propuesta, pues, es de comenzar un tratamiento intenso de 2 semanas, (2 sesiones/semana); y, posteriormente, darle un mantenimiento de 1 sesión/semana. (sic).

Y comenzamos tratamiento con la fecha arriba indicada, yendo primero a todas las lesiones de tejido blando, (3 contracturas repartidas en el hombro-cuello y en su cuadrado lumbar derecho); trabajamos sus fascias toraco-lumbares para eliminar tensiones que nos afecten a nivel de la duramadre, (tejido que conecta alrededor de la médula la base de la nuca con la 2ª vértebra del hueso sacro.
Esto nos va a dejar que demos información neurológica importante en el momento que tengamos la sesión de osteopatía craneal. Así como ir rompiendo estados de gel en sus túbulos céfalo-raquídeos, donde devolvemos el caudal de líquido para irrigar todo su sistema nervioso central.

Y terminamos con un amplio tratamiento de todo el tejido blando del cuello, especialmente a nivel fascial y, por supuesto, muscular, haciendo una serie de estiramientos post-isométricos de toda la musculatura.


2ª sesión, 4 días después, (1 de Diciembre). Vemos una vez enviada información a su organismo, las primeras reacciones. Y sus primeras reacciones son más que interesantes. Empiezo contándoos a nivel óseo cómo reacciona su tercera vértebra cervical, (C3), bloqueándose en rotación y lateralización derecha.







Además, el hueso hioides se encuentra comprometido en una torsión derecha. Tenemos el hueso hioides a la altura de la tercera vértebra cervical, (C3), por delante. Esta corrección, además, nos va a hacer mejorar el centro de gravedad, con lo cual la presión sobre la columna cervical se verá reducida.


Y, por último, a nivel osteopático decoaptamos, (acto de separación o despegue), la A.T.M., (Articulación Temporo-Mandibular); existía un chasquido por presión del cartílago de conjunción. Al terminar la maniobra comprobamos con el fonendoscopio que el chasquido ha desaparecido, lo cual evitamos la producción de una artrosis. Probablemente esté auspiciado por bruxismo de la mandíbula.

Con esto, comienza nuestro paciente a notar una sensación de falta de peso en la zona, en tan sólo dos sesiones.
Esto se explica por el nivel de carga que la articulación está ejerciendo sobre el disco. Una vez corregimos todos los bloqueos osteo-articulares, conseguimos que:

a) sea más ligera la carga que existe;
b) la degradación se reduzca a niveles normales.

Por lo que:

1) El dolor y pesadez desparecen;
2) El movimiento se normaliza.

3ª sesión, (5.12.12), impresionante la buena reabsorción de la estructura celular del paciente, cualquier bloqueo vertebral queda desaparecido. Con esto conseguimos un gran paso adelante, su hernia no tiene por qué seguir degradando y descongestionamos la presión sobre la médula. Provocamos que no haya destrucción ósea y exceso de calcificación.

Así, vamos a actuar sobre el tejido blando. Nos encontramos con carga dorsal en sus canales paravertebrales, (algún punto gatillo; puedes leer sobre ello en otro artículo de este mismo blog). A nivel muscular intervenimos con diferentes técnicas para diferentes contracturas y distensiones en su lado derecho, (músculos romboides, fibras medias del trapecio, elevador de la escápula e infra-espinoso)


En 5 días nos vemos para la 4ª sesión donde vamos a intervenir sobre su estructura craneal para estabilizar:
  • Equilibrio estructural y fisiológico, es decir, que camine recto;
  • Regulación de los pares craneales, (raíces nerviosas)
En esta 4ª sesión, (10 de diciembre), reestructuramos el equilibrio de movimiento craneal, de sus huesos a través de sus suturas, (falsas articulaciones; Figura 2).


Figura 1
Figura 2
















Con esto, conseguimos dar la información neurológica necesaria para que quede regulado el sistema, de tal forma que con un mantenimiento en el tiempo, el paciente no tenga que sufrir las consecuencias de sus hernias discales.


Al haber un movimiento regular del cráneo entre huesos, los pares craneales, (Figura 1), darán esa información que anteriormente a la sesión craneal, estaba en alguno de ellos bloqueados. 

En su caso manipulamos, la sínfisis esfeno-basilar, (la unión entre los huesos esfenoides y la porción basilar del hueso occipital; Figura 3), su hueso temporal, mandíbula y aprovechamos para liberar el 4º ventrículo cerebral, (Figura 4), para redirigir sus sistema de alimentación neurológica a través del líquido céfalo-raquídeo.
Figura 3
Figura 4
Volvemos a encontrarnos el día 14 para acabar con las tensiones de tejido blando. Nos encontramos a nivel muscular sus músculos elevador de la escapula y supra-espinoso, de su lado izquierdo y escaleno derecho.

Por último, y acabamos con el tratamiento integral para hernias discales a través de la osteopatía, nos encontramos el 21 de diciembre para eliminar las tensiones somato-emocionales con técnicas de osteopatía sacro-craneal. Muy agradables en su ejecución, en cuanto a que la aplicamos poniendo nuestras manos en diferentes zonas del cuerpo, sin más que la escucha de su movimiento fascial para corregir bloqueos de este tejido conectivo, lo cual nos permitirá eliminar el bloqueo que atrapa emocionalmente a nuestro paciente, de tal forma que su sistema emocional no le haga somatizar la lesión.

Éxito rotundo en el resultado de nuestro protocolo en este paciente, que se siente sin peso en el cuello, movilidad total de cuello y hombros, equilibrio y eliminación de crepitaciones, (ruidos articulares).

Merece la pena. Tan solo 6 sesiones en este caso, en 3 semanas, para que la persona se vuelva a sentir con seguridad y dejar la guerra cirugía sí, cirugía no, no siendo esta, como ya hemos comentado, el camino en algunos casos, los más.

A fecha de esta revisión de artículo seguimos haciendo una sesión de mantenimiento cada 2 a 3 semanas.

Entonces, es recomendable la osteopatía?

Os dejo algunos consejos que todos podéis hacer, sea cual sea, el estado en que os encontréis.



estiramientos cervicales recomendados


1. Nos colocamos en posición, (según lámina);
2. Lo llevamos a una tensión;
3. Mantenemos la posición en tensión durante 25 segundos
(En el estiramiento de la izquierda, en ambos lados)





cosas que no debemos olvidar


Ejercicios para el cuello


Posiciones de descanso adecuadas



Estiramientos musculares


Buenas posiciones laborales



Mantenimiento preventivo con masaje



Ergonomía al dormir

CASO 2: (HERNIA LUMBAR) Este es un caso muy interesante también por el diagnóstico médico y el diferencial osteopático. R.O.C., informático de 38 años. Viene a consulta guiado por un caso que vio en este blog y se sintió identificado, decidió probar porque ya era uno de esos casos sin resolver, por llamarle algo amable.



Esta es una de las imágenes de resonancia que le hicieron en Mayo de 2011. He elegido esta porque es la más visible en cuanto a lo que encontramos y que en ningún informe estaba reflejado.

He marcado en spray blanco el disco intervertebral de L2-L3. Vemos en el cuerpo de la  3ª vertebra lumbar, en su parte superior, una pequeña entrada en pico. Esto es una rotura del cartílago que recubre el hueso, y a través de ese valle entra no solo líquido, sino además, una parte del disco, creando tensión y rotura en las láminas del disco, en consecuencia nos ofrece una hernia antero-posterior. Podemos comprobar como parte del disco presiona atrás, (en la parte derecha de la marca), a la médula, realizando una estenosis que produce dolor importante.

Además, podemos comprobar como la columna lumbar la tiene excesivamente recta, (rectificación lumbar), que ofrece dolor por tensión de tejido blando a nivel lumbar, (vemos como su espalda está recta en esa zona baja), además de diferentes hernias en el recorrido lumbar.

En el diagnóstico diferencial en el gabinete encontramos su articulación sacro-iliaca izquierda con falta de movilidad. En las pruebas neurológicas nos muestran una falta de reflejo a nivel de su 5ª vértebra lumbar, así como una falta de fuerza a nivel de su 1ª vértebra sacra. En pruebas de movilidad de sus vísceras hay una caída, (ptosis), de su riñón izquierdo. Es muy importante, en cualquier dolor lumbar, comprobar el movimiento visceral, ya que esto puede comprometer la función músculo-esquelética.

Con este cuadro, nos encontramos con respuestas negativas antes de hacer la pregunta clave:

¿Podemos actuar en un caso como este?

Y es que profesionales de la sanidad que no conozcan la osteopatía, rápidamente van a descartar más solución que la intervención quirúrgica.

Hoy en día, y desde hace ya varios años, el neurocirujano prefiere que lo veamos los osteópatas, por los motivos que al principio del artículo comentaba, en cuanto a una mala interpretación de las pruebas y por la falta de un porcentaje aceptable de éxito en la cirugía.

Entonces, veré si puedo responder la pregunta. Entramos en el caso.

Sesión 1, (28.12.12) Una vez hemos comprobado en el diagnóstico que no existe un problema pélvico, actuamos sobre las lesiones de tejido blando que nos va a ofrecer su estructura una vez sedada con masaje. Y nos encontramos sendas contracturas de sus músculos cuadrados lumbares, (Figura 5), y sus músculos psoas, (Figura 6)
Figura 5

Figura 6
Figura 8

Intervengo, a continuación, sobre tensiones ligamentosas que he encontrado en diagnóstico posterior una vez la primera intervención de tejido blando ya la hemos realizado en músculos descritos.

Y encuentro falta de funcionalidad y dolor en los ligamentos sacro-iliacos y sacro-tuberosos de ambos lados, (Figura 7)
Figura 7

Por último, en esta sesión, manipulamos con una técnica miotensiva de normalización el hueso sacro, en esta misma figura 7 lo tenemos envuelto por esa tela de araña ligamentosa.

Sesión 2, (4.1.13) Insistimos en esta sesión en el tejido blando, ya comenzado 7 días antes. Nos encontramos con contracturas en los mismos músculos, cuadrado lumbar y psoas, pero solo del lado derecho y del glúteo menor derecho, (Figura 8). Ligamentos ilio-lumbares, de ambos lados, y sacro-espinoso de su lado izquierdo.

Por último, le damos más arco de movilidad al hueso sacro con maniobras tonificantes con la palma de la mano en el hueso, y acompañándole con la respiración de nuestro paciente.

Bien; la primera respuesta en tan solo las dos primeras sesiones es de falta de dolor y ganancia de su movilidad, ya que estamos destensando y desperezando toda la actitud de descanso que no necesita la estructura.

¿Por qué hemos actuado en más músculos y en otros ligamentos en la sesión 2 que no habíamos hecho en la sesión 1? Sencillo. Cuando tenemos una lesión importante, en este caso en el tejido blando, se ocultan las lesiones secundarias, que aparecen cuando todo el área se va igualando.

En la 3ª sesión, (11.1.13), trabajamos ya el tejido nervioso a través de las agradabilísimas técnicas de normalización osteopática para compensar y corregir toda la información neuronal, así como el estado emocional de nuestro paciente.

Corregimos movimientos en las S.E.B., (Figura 3), hueso parietal izquierdo, así como la actuación, como siempre hago, sobre el 4º ventrículo cerebral, (Figura 4), de tal forma que regulamos el fluido del L.C.R. para una mejor respuesta a lo ya normalizado con las manipulaciones descritas en los huesos del cráneo, (Figuras 1 a la 4)

Volvemos a vernos en una semana, (18.1.13), momento en el que regulamos las lesiones que nos van quedando pendientes de tejido blando, (tanto contracturas como distensiones y puntos gatillo)


No dejamos de interferir por su estado emocional en una 5ª sesión, (25.1.13), ejecutando una preciosa, suave y emocionante técnica de osteopatía sacro-craneal, técnica que, por otra parte, no es necesario tener ningún tipo de lesión para poder disfrutar de las liberaciones somato-emocionales y liberación de diafragmas energéticos.


A partir del 1 de Febrero.2013, seguimos viéndonos para mantener todo aquello que una vez le asustó y le produjo a nuestro joven informático, el temor y convicción que de su estado pésimo ya nunca saldría. Nos dedicamos a estabilizar todas las lesiones frecuentes de tejido blando que durante todo el proceso de búsqueda se fueron desarrollando por falta de tratamiento y exceso de estrés

Espero con esto deje contestada la pregunta que hacíamos cuando descubríamos el cuadro de este caso.

CASO 3: Este es un caso singular, especialmente por la urgencia que necesita o tiene el paciente para sacar su proceso adelante.

U.CH., realiza trabajos físicos a sus 39 años, con molestias desde hace un tiempo.


He decidido poner este caso dentro de este artículo porque, a falta de pruebas radiológicas, tenemos la impresión de que está padeciendo una fuerte lumbalgia por atrapamiento del disco intervertebral L5·S1. Esto lo desglosamos después de una sesión entera para diagnóstico. Aparecen diferentes tipos de bloqueos a nivel articular como en tejido blando, en distintas pruebas de movilidad que realizamos, así como un Laségue forzado positivo en su lado izquierdo y falta de estímulos en pruebas neurológicas a nivel de L5, su última vertebra lumbar. En el test de Downing, para diferenciar dismetría pélvica, también nos da información de bloqueo en su huelo iliaco derecho, (posterior)



Es decir, el cuadro que presenta es interesante en todos los aspectos.

Le escribo un correo para indicarle los resultados del diagnóstico, así como el tratamiento que le preparo para su caso y acepta comenzarlo. Esto es el 3 de Enero de 2013. En 3 días tiene que salir de viaje para resolver asuntos particulares que le traen ciertas tensiones emocionales que le están afectando, con toda seguridad, a nivel orgánico, lo cual lo contemplamos para a la vuelta, antes de finalizar este mes de Enero, dispongamos de una sesión de osteopatía sacro-craneal para la liberación mio-fascial que nos ayude a liberar procesos somato-emocionales.


Así que, por primera vez en mi dilatada carrera profesional, tengo que normalizar el movimiento pélvico, (2 sesiones), en 2 días consecutivos. Particularmente, dejo un espacio de 48 horas entre estas dos sesiones para que todo el proceso metabólico se adecúe y podamos erigir todos sus movimientos con garantía.


Y es que en la 1ª sesión, (4.1.13), debemos trabajar la lesión de sus hueso iliaco del lado derecho, (Figura 8), 
para compensar la simetría pélvica y ganar así en fuerza de carga, al tener una pisada equilibrada.
Figura 8

Y en la 2ª sesión, (5.1.13), restablecer la normalidad de movimiento del hueso sacro, (Figura 8), y todo el sistema conectivo, con la nueva referencia de movimiento y equilibrio que tenemos recién adquirido.

Me quedo sorprendido por la fuerte contracción muscular que existe en sus músculos cuadrados lumbares, (Figura 5), así como en las tensiones ligamentosas, que producen una falta de agarre entre articulaciones, (ligamentos ilio- lumbares de su lado izquierdo y sacro-tuberosos; Figura 7).


No está siendo suficiente la larga técnica de Cyriax que estamos aplicando sobre la zona muscular, con lo cual tenemos que ser más selectivos en cuanto a la limpieza interna de los licuados tóxicos que se han producido. Tiramos de maletín chino y sacamos cuatro ventosas para su estructura dorso-lumbar.

La técnica de las ventosas pertenece a la cultura milenaria china, ancestral en sus aspectos, eficiente en sus resultados. No es la técnica que más me gusta, por su crueldad con el sistema vascular, pero es tan efectiva que en casos como el que nos lleva, es un recurso válido y abalado.

Lo que conseguimos con esto es la limpieza de metabolitos, linfocitos y otras sustancias tóxicas creadas por sobrecargas y mala higiene postural.













Los resultados son extraordinarios en una o dos sesiones, tan extraordinarios como su propia apariencia post-sesión.


Esto nos permite ir sin tensiones hacia la última parte de la sesión, que es la técnica de normalización osteopática para una lesión del hueso sacro, como ya he indicado anteriormente, (torsión derecha-izquierda)

En este punto, tenemos la lumbalgia controlada desde la mirada articular. Debemos insistir, con toda probabilidad, en el tejido blando y en la movilización vertebral lumbar. Con esto, volveremos a diagnosticar el proceso neurológico por compresión discal. Veremos también las pruebas de resonancias magnéticas pedidas para descartar protusión o hernia discal.

CASO 4: Se trata de una hernia, (os dejaré un escaner en cuanto me lo pueda quedar, de momento, lo he visto para el diagnóstico), en una amiga que ya ha pasado por mis manos en diferentes patologías que le han afectado anteriormente.


Es una ejecutiva de una compañía multinacional, que en sta ocasión viene a consulta con una recidiva sobre un dolor lumbar que le viene afectando hace algún tiempo. A.L.L., venezolana de 45 años, que viene porque ya no aguanta más, esto es el 9 de Abril.2013. En su día, allá por Abril de 2012, hace ya un año en esta fecha que escribo el caso, estuvimos trabajando una lumbalgia de origen ilio-sacro. En 5 sesiones dejamos reestructurada toda la zona, eliminando la lesión. Pero, un año más tarde, se repite la aventura, aunque en esta ocasión el dolor es radiado, es decir, se expande hacia una pierna. Por unas placas que tiene en el parietal de su hemi-lado izquierdo, no se le pueden practicar R.M.N., (resonancia), aunque le pido un escaner en la zona para poder descartar lesión medular.


Aún así, con diagnóstico previo clínico, mientras le hacen las placas y se las entregan, comenzamos un tratamiento lumbo-ciático, (21.1.13), comprendiendo 5 sesiones que las repartimos en:



  1. Tratamiento de tejido blando, (lesiones musculares y esguince pélvico);
  2. Normalización bio-mecánica con técnicas de normalización articular en la articulación sacro-iliaca, (torsión izquierda-derecha)
  3. Normalización del movimiento en su ovario izquierdo por falta de movimiento, (ptosis)
Necesitamos mucho estiramiento de sus fibras musculares para que haya un buen roce y penetración en el músculo de miosina y actina, (proteínas), con lo cual hacemos sesiones de estiramientos isométricos asistidos por este masajista deportivo.

La conclusión a las pruebas de imagen es de hernia discal al final de la columna, (L·5-S·1), con lo cual tendremos que hacer un tratamiento conservador cada 15 a 30 días para dejar movilidad y falta de presión en el raquis lumbar.

CASO 5 Un caso muy parecido al anterior. Se trata de C.G.A., delineante proyectista de 40 años de edad, que llega hasta mi por recomendación de mi amigo, el Dr. Cruz Velarde, neurología, a quien había acudido por una hernia discal. El Dr. Cruz decide que es una persona que no debe ser intervenida por la poca presión que existe en el canal raquídeo, decide que sea yo quien le haga otro diagnóstico y valore las probabilididades con osteopatía. Así, llega hasta este gabinete el 30 de marzo de 2016 por dolor glúteo que le irradia a su pierna izquierda. Las imágenes que muestro evidencian la procedencia de la lesión.



En la primera imagen, marco en círculo rojo el cuerpo vertebral. En la cara posterior, la más baja del círculo, encontramos el canal raquídeo, por donde viaja la médula. Los espacios más ennegrecidos del borde del cuerpo vertebral es disco intervertebral deshidratado y fuera de su espacio del cuerpo vertebral. Pero también se observa que ocurre en el arco anterior y en los laterales, especialmente en el izquierdo. Nervio raquídeo izquierdo de su penúltima vértebra lumbar mordido, lo que le produce el espasmo en recorrido por su miembro inferior izquierdo, por conexión con el nervio ciático del mismo lado.


En esta misma imagen os marco una línea verde que indica bloqueo izquierdo de su vértebra.

En la imagen de al lado queda visible la estenosis creada por la compresión del disco L4·L5, (flecha roja). Arriba, el disco L3·L4 protrusionado, (línea amarilla)

En la resonancia de abajo, una vista anterior, donde marco la tensión que se crea en el raquis lumbar.

En la exploración física que realizo detecto falta de respuesta motora en el nivel de L5; falta de reflejo en L4 y S1. A nivel biomecánico mido una diferencia de 3 milímetros entre ambos lados de la pelvis, y de 9 milímetros entre las espinas iliacas de los huesos iliacos y el centro umbilical, por inversión de la pelvis izquierda, algo que no se aprecia en resonancias, sin embargo, tendré que tener presente a la hora de proyectar un tratamiento adecuado. Encuentro sensibilidad en el músculo psoas derecho. Existen una serie de acortamientos musculares importantes de la pelvis, como son su piramidal derecho, isquiotibiales y rotadores externos de las caderas. Síndrome de piramidal izquierdo, (Figura 9).

Figura 9 
Toca el momento, pues, de sacar conclusiones, que están en la línea del diagnóstico del Dr. Cruz Velarde. Es evidente la discopatía lumbar, agravada por dismetría de pelvis, y psositis derecha.

Planteo un tratamiento conservador, con técnicas manuales de osteopatía y quiromasaje, encaminado a descomprimir la presión que está creando ese penúltimo disco lumbar, (L4·L5), en todos los niveles, radicular, ligamentoso y fascial.

Comenzamos el día 2 de abril de 2016 para compensar su centro de gravedad, que está comprometido por esos 3 mm. de dismetría pélvica. Tras sesión de masaje y estiramientos para la musculatura pélvica, realizo test de Downing, encontrando una lesión de su hueso iliaco izquierdo, con respecto al hueso sacro, en anteversión.


En 2ª sesión, 3 días después, termino el tratamiento para la pelvis, atacando un bloqueo del hueso sacro, que se queda en evidencia después de que la simetría pélvica que ahora tenemos, nos muestra una torsión izquierda-derecha. 
Previamente, hemos empezado un tratamiento para tejidos blandos por contracción muscular en multífido derecho, (Figura 10) cuadrado lumbar izquierdo, (Figura 5), psoas derecho, (Figura 6), y piramidal izquierdo, (Figura 11), además de distensión en el ligamento sacro-iliaco izquierdo, (Figura 7).

Figura 10


Después de esta sesión abandona la medicación que estaba utilizando, (alasod y alanerv)

Para la 3ª sesión, (11.4.16), tengo preparada una sesión para descomprimir sus discos lesionados, con lo que realizo un previo de masaje de descarga y continuar con las fibrosis generadas en tejido blando. Le quedan contracturas en multífidos, piramidal izquierdo y psoas derecho.



 Y realizo un trabajo en grupo de todo el raquis lumbar en rotación izquierda.

Imagen cedida por el Prf. de Miguel García (Thuban Corporación)


Nos quedan dos sesiones para concluir el programa que he diseñado para nuestro delineante. La primera de estas dos es para liberar ptosis del riñón izquierdo y elongar el uréter del mismo lado. Aprovecho, previamente, para seguir incidiendo por tercera sesión consecutiva, (4 días después de la anterior), en los tejidos blandos, sumando el músculo diafragma que lo abro en expansión respiratoria para que no produzca compresión a nivel visceral.


Figura 12
Figura 11


Y, por último, el 18 de abril, es decir, 2 semanas después de comenzar nuestro tratamiento conservador para-sanitario, me dedico a reciclar el movimiento de los huesos del cráneo donde vamos a devolver información neuro-vegetativa. Hasta tres huesos encuentro con falta de movilidad, occipital, temporal derecho y maxilar derecho, (Figura 13),además de la unión del esfenoides con el occipital, (S.E.B.), (Figura 14)

Figura 13
Figura 14
Y tejido fascial para recuperar los espacios de unión. Me dedico a relajar las suturas lamboidea, coronal y esfeno-temporal derecha, (Figura 15 y 16).

Figura 15

Figura 16
Nos vimos posteriormente en otras 3 sesiones para terminar de corregir sus lesiones musculares de pelvis, (cuadrado lumbar izquierdo, piramidal izquierdo, y psoas derecho)

La mejoría, hasta el punto de poder empezar a confiar en sí mismo para realizar una vida deportiva normal, practica fútbol-sala y padel, es absoluta.

CASO 6 Este es el caso de Mónica, una mujer de 48 años que conocí por medio de su marido, quien se puso en contacto conmigo para ver si podía hacer algo por ella, ya que la patología que le estaba causando, entre otros, una baja laboral, le habían dicho que debía adaptarse para vivir con ella. Su problema era un fuerte dolor de cuello que le irradiaba al brazo derecho. Esta sintomatología que me explicaba su marido, ya decía sobre la posibilidad de que hubiera uno o varios discos pinzados. Después de unos minutos hablando, concretamos para que Mónica viniera a verme. Así lo hizo el día que yo cumplía 52 años, un 24 de febrero.

Me trajo algunas imágenes que pudiera visualizar lo que había en su raquis cervical. Muestro.


La imagen de arriba nos muestra varias cosas. Cinco discos comprometidos, especialmente C4·C5, C5·C6 y C6·C7, hernia, osteofitos, estenosis en C6·C7.

En la resonancia de abajo, de la izquierda, donde vemos una vista frontal, encontramos la fuerte torsión de la columna cervical. Y al lado, en la última imagen que muestro, marco una de las hernias discales. Cómo sobresale el núcleo discal en los laterales y por detrás, atrapando los nervios raquídeos, que además de la compresión del canal lateral cervical que atrapa el nervio cervical, produce parestesias en brazos y manos.

Figura 17

A esto, le añadimos en exploración física, falta de reflejo en C5, y bloqueo al movimiento en Cruz de Maigne en lateralización de cabeza de grado 2 derecho, y grado 3 izquierdo, así como grado 2 en movimiento de flexión. Al realizar una prueba de tracción ascendente desde la barbilla y la nuca, el alivio que siente al soltar compresión medular es notorio. Con estos datos, nos ponemos manos a la obra 3 días después.

Comenzamos un tratamiento que opino, en contra de la opinión de su neurólogo, que no va a ser largo, y el pronóstico auguro bueno.

1ª sesión, (27.2.16). Comienzo con masaje lento y profundo en espalda, cuello y hombros. Necesito sedar todas las partes blandas, lo que un anestesista haría en un quirófano, y lo que un fisioterapeuta haría con lámpara de infrarrojos. En este punto toda la estructura se queda muy blanda, menos los tejidos fibrosados. Ya tenemos información para poder actuar sobre las lesiones de tejido blando, (zona de lesión; tipo de lesión; técnica utilizada):
Figura 18
  • Músculos angulares de los omóplatos, (elevadores); contracturas en ambos músculos; F.T.P., de Cyriax, durante 4 a 6 minutos. 
  • Músculo trapecio derecho, en sus fibras medias; contractura; aplico misma técnica anterior.  


  • Músculo oblicuo mayor derecho; contractura muscular; misma técnica de descompresión que anteriores.
  • Fascias toraco-lumbares, (vemos el tejido blanquecino alrededor de la columna en imagen vecina); puntos gatillo mio-fasciales; Técnica de Jones digital durante 45 a 60 segundos por punto, (son varios)




En cuanto al movimiento articular, ya vemos las inserciones tendinosas de los músculos que hemos trabajado. Nos da una idea de lo que nos vamos a encontrar.
Segunda, tercera y sexta vértebras cervicales. Las dos primeras en rotación derecha, la más baja en lateralización izquierda. (Esta fotografía no se corresponde con el caso)

Así dejamos que vaya habiendo respuesta orgánica, que actúe la naturaleza para seguir distribuyendo información en la siguiente sesión que celebramos una semana después, (5.3.16).

Figura 19

Sigo trabajando su tejido muscular y fascial: Trapecio derecho, su haz medio; romboides menor derecho; elevador izquierdo; largo del cuello; fascias toráco-lumbares.

En el movimiento vertebral son las dos primeras vértebras las que se quedan en evidencia, las que son puramente rotadoras, que vienen rotadas hacia el lado derecho; y libero el movimiento del occipital.

Otros 5 días más y vamos a una tercera sesión, (10.3.16), donde a nivel osteopático nos encontramos con su columna cervical con una liberación absoluta, por lo tanto desactivación de los nervios raquídeos que le ofrecían resistencia al movimiento de brazo derecho. Sí sigo con el tratamiento de tejidos blandos, especialmente con las contracturas musculares en ambos elevadores de las escápulas, el trapecio derecho en sus haces medios, y oblicuo mayor derecho. Aplico varios minutos en cada músculo con técnicas de Cyriax.
 

Tres días hemos estado trabajando algo que sí se podía recuperar, y lo hicimos. Por supuesto, mantiene la degradación discal y ósea con la que vino, sin embargo, ahora es asintomática porque no hay lesión muscular, no hay bloqueo articular. No hay fibrosis, no hay osificación. Devolvemos actividad vascular y neurológica. Tan solo nos visitará en ocasiones para facilitar el trabajo muscular.


Nunca deberemos, terapeuta y paciente, abandonar un mantenimiento con masaje y osteopatía, si fuera necesaria esta última, de por lo menos, una sesión/mes.


Antes de irme, algunas recomendaciones para las hernias lumbares. En un espacio anterior en este artículo recomiendo ejercicios para el cuello.



 Movilización y tonificación de los músculos flexores, rotadores y lateralizadores. (Repetir 15 veces cada movimiento)


Estiramiento del músculo psoas, (mantener la posición en tensión durante 20 segundos)


Estiramiento de los músculos isquiotibiales y cuádriceps. (Mantener la posición de tensión 15 segundos)

Los siguientes ejercicios de movilidad, (si le metemos una pequeña pesa de 2 kg, tonificaremos), repetimos en 3 series de 10 repeticiones.











Repetición del ejercicio: 15 veces cada lado
Natación: estilos libre y espalda. 
Estiramiento para los músculos cuádriceps. (Mantenemos 20 segundos la posición de tensión)


Tabla de estiramientos mantenidos. Posición en tensión que aguantamos entre 20 a 35 segundos.

Y no nos olvidamos los ya descritos en el caso anterior cervical, (buenas posiciones laborales; mantenimiento con masaje; y, ergonomía al dormir).

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